El Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia recuerda a la población que el sarampión puede contagiarse hasta cuatro días antes de que aparezcan las manchas características en la piel. Esta capacidad de transmisión presintomática convierte al sarampión en una de las enfermedades infecciosas más contagiosas que existen y facilita su propagación en entornos familiares, escolares y laborales sin que la persona afectada sea consciente de estar contagiando.
Pese a lo que suele pensarse, el sarampión no es solo una enfermedad de la infancia ni una patología leve. “Puede afectar a adultos y provocar complicaciones importantes, especialmente en personas no vacunadas o con pautas incompletas”, explica el Dr. Koen Jerusalem, jefe de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia.
El especialista subraya que, aunque la mayoría de los casos evolucionan favorablemente, pueden aparecer problemas respiratorios, otitis, diarrea severa o, en ocasiones poco frecuentes, inflamación del sistema nervioso central. “El sarampión no debe infravalorarse. Su elevada capacidad de contagio y la posibilidad de complicaciones, hacen que la prevención sea esencial”, afirma el Dr. Jerusalem.
Además, desde el servicio de Medicina Interna se destaca que la reaparición de casos es un fenómeno observado en varios países europeos y puede explicarse por diversos factores. Entre ellos se encuentran la disminución puntual de las coberturas vacunales, los retrasos en calendarios infantiles durante la pandemia, la movilidad internacional, que facilita la importación de casos desde zonas donde el virus sigue circulando, y la existencia de adultos con vacunación incompleta, especialmente personas nacidas entre las décadas de 1970 y 1990. “En esos años, muchas personas recibieron solo una dosis o no recuerdan si completaron la pauta. Esa falta de certeza genera bolsas de población susceptibles que permiten que el virus circule cuando entra en contacto con un caso importado”, explica el Dr. Jerusalem.
“El virus del sarampión no muta como otros virus respiratorios, como influenza (gripe) o SARS-CoV-2, lo que significa que la vacuna se mantiene estable y eficaz en el tiempo. Si se consigue una buena cobertura vacunal, el sarampión es una enfermedad mucho más fácil de controlar e, incluso, de erradicar”, afirma el Dr. Jerusalem.
En este sentido, el Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia recuerda que la vacunación con dos dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) continúa siendo la medida más eficaz para prevenir la infección. La vacuna ofrece una protección muy elevada y ha sido clave para mantener la eliminación del sarampión en España durante años. “Revisar el historial vacunal es una medida sencilla que puede evitar contagios y proteger a quienes no pueden vacunarse por motivos médicos”, señala el Dr. Jerusalem.
“El sarampión es prevenible y la vacunación es segura y muy eficaz. Mantener una buena cobertura vacunal es fundamental para evitar que esta enfermedad recupere terreno”, afirma el especialista, quien destaca que “la inmunización no solo protege a cada individuo, sino que contribuye a la protección colectiva, especialmente en bebés menores de un año y personas inmunodeprimidas”.
Vía de contagio y tratamiento
El sarampión se transmite por vía aérea a través de gotículas respiratorias y puede permanecer en el ambiente durante varias horas, incluso después de que la persona infectada haya abandonado la estancia. Por ello, desde el Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Valencia Turia se recomienda prestar atención a síntomas como fiebre alta, tos, conjuntivitis o erupción cutánea, y consultar con un profesional sanitario ante la sospecha de exposición o la aparición de signos compatibles. Aunque no existe un tratamiento específico contra el virus, la atención médica permite controlar los síntomas y vigilar posibles complicaciones.