Quantcast

Directo

Actualidad

EEUU augura nuevos ataques mientras el gobierno de Sánchez bloquea sus bases militares

  • El gobierno de Sánchez parece mirar de lado el conflicto de Irán
  • Expertos advierten que la retirada de activos estadounidenses de suelo español podría tener implicaciones estratégicas a medio plazo, más allá del con
Cargando el reproductor....
  • Redacción
  • Publicado: 03/03/2026
  • Actualizado: 03/03/2026 · 15:54

Esther Muñoz (PP): «No es de fiar que un país abandone a sus aliados»

España ha confirmado oficiales medidas que la colocan en una posición más distante que muchos de sus aliados occidentales frente a la actual escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán. En los últimos días, el Gobierno ha rechazado autorizar el uso de las bases militares españolas en Rota y Morón para operaciones vinculadas a los ataques combinados de Washington y Tel Aviv contra Irán, lo que ha provocado la salida de aviones estadounidenses de esas instalaciones y generado fricciones diplomáticas.

La ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes ha derivado en una amplia escalada regional que ha incluido ataques con drones y misiles por parte de Irán y sus aliados hacia territorios en el Golfo Pérsico y el Líbano, así como impactos en embajadas y rutas comerciales estratégicas. Según fuentes militares y el Pentágono, la campaña, denominada oficialmente “Furia Épica”, continúa con un incremento de fuerzas y equipamiento en la zona, y podría prolongarse en el tiempo con objetivos aún no completamente definidos.

El conflicto ya ha provocado un impacto significativo en infraestructuras energéticas y comerciales globales, con cierres temporales de espacios aéreos y tensiones por el control del estrecho de Ormuz.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha adoptado una posición clara: España no permitirá que sus bases sean utilizadas para ataques contra Irán, argumentando que tales acciones no cuentan con respaldo de la ONU ni se ajustan al marco legal internacional exigido por los acuerdos bilaterales con Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, enfatizó que las bases de Rota y Morón, aunque operadas de forma conjunta, están bajo soberanía española y solo pueden emplearse dentro de lo pactado legalmente y conforme a la Carta de las Naciones Unidas.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, aseguró que los aviones cisterna estadounidenses retirados no prestaron ninguna asistencia a los ataques y que cualquier autorización futura estaría condicionada estrictamente a marcos multilaterales.

Esta decisión ha llevado a la retirada de al menos una docena de aviones cisterna y de reabastecimiento de la Fuerza Aérea estadounidense de territorio español, según seguimiento de vuelos por fuentes periodísticas y oficiales.

La postura española contrasta con la de otros aliados europeos como Francia, Reino Unido o Alemania, que —aunque también han pedido moderación y respeto al derecho internacional— han mostrado mayor flexibilidad respecto a apoyar acciones defensivas o han permitido el uso de sus bases bajo argumentos de “autodefensa” tras ataques iraníes en la región.

Analistas consultados señalan que la decisión del Gobierno puede aislar diplomáticamente a España frente a sus aliados transatlánticos y plantea dudas sobre la coherencia de la política exterior en un momento de polarización geopolítica, especialmente si la crisis se prolonga y se complica en otras fronteras regionales.

Militares españoles desplegados en la región se encuentran en zonas como Líbano o Irak con medidas de seguridad reforzadas pero sin participación directa en los combates. La negativa a apoyar operaciones con bases propias ha abierto un debate político interno sobre la responsabilidad de España en alianzas como la OTAN, y si la defensa del derecho internacional debe prevalecer incluso cuando entra en conflicto con compromisos tradicionales con Estados Unidos.

Expertos advierten que la retirada de activos estadounidenses de suelo español podría tener implicaciones estratégicas a medio plazo, más allá del conflicto actual.

 

close