La reciente escalada de tensión en Irán se suma a otros factores geopolíticos que, según el sector agrario valenciano, están afectando de forma directa a la actividad agrícola. Desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) señalan que el campo ya arrastraba las consecuencias de la guerra en Ucrania y del acuerdo comercial con Mercosur, a lo que ahora se añade un nuevo escenario de inestabilidad internacional.
El presidente de AVA-Asaja Cristóbal Aguado ha valorado las ayudas impulsadas por el Gobierno como un “balón de oxígeno” para el sector, aunque ha advertido de que los conflictos bélicos y la incertidumbre global se han convertido en el principal obstáculo para la agricultura valenciana. Según defiende, factores como el encarecimiento de costes, las alteraciones en los mercados y la competencia exterior presionan especialmente a los productores locales. El dirigente agrario insiste en la elevada incertidumbre del escenario internacional, con un encarecimiento de insumos agrícolas de hasta un 40 % en quince días.
En este contexto, el sector reclama medidas que garanticen estabilidad y competitividad, en un entorno marcado por la volatilidad internacional y sus efectos en la cadena agroalimentaria.