El buque, el MV Hondius, permanece inmovilizado en alta mar tras detectarse un brote que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha elevado a siete casos posibles, de los cuales dos han sido confirmados en laboratorio. El balance provisional incluye tres fallecidos, un paciente en estado crítico ingresado en Sudáfrica y tres personas con síntomas leves, todos ellos bajo seguimiento médico.
La situación a bordo ha activado una respuesta internacional coordinada. La OMS trabaja junto a distintos gobiernos para evaluar el destino del barco, que podría atracar finalmente en las Islas Canarias, una opción aún no confirmada oficialmente por el Ministerio de Sanidad español.
Según los primeros análisis epidemiológicos, el contagio podría haberse producido en un entorno cerrado durante la travesía, con la hipótesis de una transmisión entre personas en estudio, aunque el hantavirus se transmite habitualmente por contacto con roedores infectados y los contagios entre humanos son excepcionales.
El crucero, que partió de Ushuaia (Argentina) a finales de marzo con pasajeros de más de 20 nacionalidades, se encuentra ahora en una situación de aislamiento sanitario mientras se decide el traslado de los casos más graves y la eventual evacuación médica del pasaje.
Las autoridades sanitarias mantienen abierta la investigación para determinar el origen exacto del brote y las posibles cadenas de transmisión dentro del barco.