Tres preguntas. Es lo que ha hecho falta para que el presidente el gobierno, Pedro Sánchez, haya abandonado la sesión de control de hoy.
Sánchez ha comparecido en un clima de máxima tensión política, con la oposición centrando sus preguntas en el caso judicial que afecta a Zapatero y en la gestión del Ejecutivo. Tras responder a tres interpelaciones, el presidente se ha marchado del hemiciclo, según la información publicada por El Debate, en medio de los reproches de la bancada contraria.
La sesión ha estado dominada por el choque entre Gobierno y oposición, con intervenciones especialmente duras del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y del resto de grupos parlamentarios.
El abandono temprano del presidente ha sido interpretado por la oposición como un gesto de falta de explicación política en un momento de alta presión institucional, mientras el Ejecutivo mantiene el discurso de respeto a la presunción de inocencia y al proceso judicial.
El caso de Zapatero ha irrumpido de lleno en la sesión de control y ha marcado el tono de un debate parlamentario especialmente tenso.