Cuando todavía seguimos conmocionados por el accidente ferroviario de Toledo, el calendario nos devuelve hoy a otra herida que sigue abierta. Se cumplen dos años de la DANA que dejó una huella imborrable, en la provincia de Valencia. Aquel 29 de octubre de 2024, el agua arrasó calles, inundó casas y se llevó por delante demasiadas vidas. 233. Detrás de cada víctima, un nombre, una historia, una familia y un futuro que quedó truncado. Hoy, el recuerdo es también para quienes sobrevivieron, para quienes lo perdieron todo y para quienes todavía intentan reconstruir sus vidas. Hoy, el agua vuelve a ser recuerdo. Y el recuerdo, homenaje a quienes ya no están.
El segundo aniversario de la tragedia está marcado por los homenajes y los actos de recuerdo a las víctimas. Esta mañana, el Gobierno valenciano, los ayuntamientos y otras instituciones han guardado un minuto de silencio. Nos vamos hasta el Palau de la Generalitat.
Hoy recordamos el peor episodio meteorológico que se ha vivido en siglos España. Lo hacemos en la zona cero. Los vecinos recuerdan hoy la angustia de no saber dónde estaban sus seres querido. Recuerdan las calles llenas de barro y de coches amontonados. Imágenes y sentimientos que, dicen, nunca se van a borrar de su memoria.