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A Puig se le complican las elecciones

  • Redacción
  • Publicado: 07/05/2021
  • Actualizado: 07/05/2021 · 10:54

Daniel Sirera , Licenciado en Derecho y periodista Algunos colaboradores de Ximo Puig llevaban semanas pidiéndole que convoque elecciones a la vuelta del verano.

Daniel Sirera , Licenciado en Derecho y periodista Algunos colaboradores de Ximo Puig llevaban semanas pidiéndole que convoque elecciones a la vuelta del verano. Dicen, quienes le conocen bien, que él no lo ve. Quiere agotar la legislatura convencido de que, cuando todos los valencianos estén vacunados y los turistas puedan volver con normalidad a la Comunidad, los datos económicos mejorarán y podrá rentabilizar la pequeña recuperación que pueda producirse. De ahí que no quiera arriesgar y haya decidido, por ejemplo, mantener el toque de queda contra viento y marea. Pero algo ha cambiado después del resultado de las elecciones de Madrid. Aquellas sutiles recomendaciones han empezado a convertirse en exigencias. Quieren que Puig mueva ficha para intentar que el PSPV crezca a derecha e izquierda aprovechando la desaparición de Podemos y Ciudadanos y con un PPCV en pleno proceso de reorganización interna. Temen que dejar tiempo a Mazón para configurar una alternativa de Gobierno de centro derecha que integre a Ciudadanos puede poner en riesgo la reedición del Botànic. Por eso, los partidos que conforman el Botànic, y sus medios afines, han salido en tromba a intentar convencer a propios y extraños de que el triunfo de Madrid ha sido sólo de Ayuso y no del PP y que, por tanto, ese escenario no es extrapolable a la Comunidad Valenciana. Se equivocan. Los madrileños han ido a votar, en buena medida, en contra del modelo que en España y en la Comunidad Valenciana han impuesto Sánchez y Puig. Porque en Madrid no ha ganado el PP de Ayuso, que también. En Madrid ha ganado una determinada forma de entender la vida. Una forma, por cierto, muy valenciana, y que, por desgracia, se ha ido apagando por culpa de esa dulce decadencia a la que nos ha sometido el gobierno del Botànic. Por eso, lo de Madrid no ha ido de partidos sino de modelo de sociedad. Y ha ganado el modelo que tenía que ganar, el que fomenta y facilita la iniciativa privada, el que baja impuestos, el que permite elegir colegio y hospital, el que deja abrir un negocio en festivo si quieres, el que hace compatible cuidar de la salud de la gente y ganarse la vida, el que construye hospitales y no tiendas de campaña voladoras, el que protege a las menores tuteladas... De eso precisamente iban estas elecciones. En la Comunidad Valenciana ya hemos probado las recetas que durante la pasada legislatura ha defendido y aplicado Isabel Díaz Ayuso. Y nos gustan. ¿O ya no nos acordamos de que hubo un tiempo en el que en la Comunidad Valenciana se creaba la mitad del empleo que se creaba en toda España cuando España creaba la mitad del empleo que se creaba en toda Europa? Hace tan sólo unas horas que los de Puig y Oltra pedían a los madrileños que no renunciasen a votar para conseguir un gobierno similar al Botànic. Si lo hubieran logrado, ahora se sentirían reforzados y estarían defendiendo las bondades de un pacto de izquierdas que no ha sido posible en Madrid. A Puig se le complican las elecciones. Oltra por un lado, y Mazón por el otro, pueden dejar a Puig sin capacidad de crecimiento electoral.
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