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La derecha tiene que pensar en el futuro

  • Redacción
  • Publicado: 24/05/2021
  • Actualizado: 24/05/2021 · 13:35

Manuel López Torrents, Director general de 'Estrategias de Inversión' En Chile, Piñera ha perdido las elecciones locales y constituyentes para la definición de la nueva constitución, lo cual parece claramente la antesala para un nuevo gobierno de izquierdas con tinte populista.

Manuel López Torrents, Director general de 'Estrategias de Inversión' En Chile, Piñera ha perdido las elecciones locales y constituyentes para la definición de la nueva constitución, lo cual parece claramente la antesala para un nuevo gobierno de izquierdas con tinte populista. Otro más y van México, Argentina, Chile… España… Incluso no perdamos de vista a EE UU. Mucha gente se lleva las manos a la cabeza, y con razón, pero ¿qué está pasando para que una parte tan elevada de la sociedad se ponga en manos de políticos que lo que reivindican es más estado y más tamaño de lo público? Algo que parecía ya muy superado en los inicios de este siglo. Porque la historia ha demostrado una y otra vez que los regímenes comunistas sólo generan más pobreza. La sociedad, que en el fondo no es del todo tonta, hace tiempo que intuye que el actual modelo económico, del que nos hemos beneficiado todos desde la Segunda Guerra Mundial, está encallado. El ascensor social tiene demasiada gente en la cabina y empieza a ir para abajo por su propio peso. No se acierta a vislumbrar peldaños de ascenso y por tanto, muchos buscan el confort de lo público. No sólo los desheredados, sino también gente que se siente en el alambre, aunque sea de clase media. Y si eso es a costa de subir impuestos ‘a otros’, exprimir a las ‘sanguinarias’ empresas o confiscar a los ‘ricos’, bueno… mal menor. Es inevitable. La teoría liberal da mucho miedo, entre otras porque es una gran desconocida y su mensaje está manipulado. Gran parte de la sociedad la identifica como un simple “que cada cuál se las apañe como pueda”, donde, además, hay unas pequeñas élites corruptas que lo controlan todo y no permiten a nadie apañárselas. ¿Exageran? Tal vez, pero lo cierto es que viendo todos los días los titulares con las empresas Ibex despidiendo a miles y miles de personas, no tiene nada de extraño que la gente se ponga en manos de populistas que prometan que les van a dar soporte. Aunque sean prebostes sin la menor formación ni experiencia, como es el caso. Por seguir centrando el debate en España (ojo, que es un problema global), ¿qué prometen el PP o Vox? Bajadas de impuestos, sí; recortes de gastos… nada que enganche demasiado y, además, ¿quién se lo cree, cuando resulta que España está bajo la vigilancia total de Europa, que no repartirá fondos europeos si no hay promesas control del déficit? Para eso, hay que tener los ingresos a tope. A ver quién es el guapo que baja el IVA, la fiscalidad a los carburantes o a la electricidad… En los 90, había políticos que defendían que bajando impuestos se dinamizaba la economía y subía la recaudación. En el S XXI no hay ni un político que lo defienda y menos que lo haya hecho. La izquierda lo tiene claro: hay que dar más poder al estado, más control sobre la sociedad y a cambio, promesas de salarios mínimos más altos y derechos universales garantizados y, eso sí, siempre públicos. Público, público, todo público, lo cual equivale a decir que el estado decide por la sociedad. A mediados de los 90, un joven José María Aznar tenía una hoja de ruta que anunciaba recortes de impuestos, bajadas de gasto, impulso al ahorro, privatizaciones y entrada en el Euro. Y así fue. La sociedad le premió con una mayoría absoluta en 2000. ¿Qué ofrecen hoy Casado, Macron, el partido Republicano… en tiempos de deflación, paro, crecimiento nulo y corrosión de la clase media? Me gustaría escuchar ideas nuevas. Modelos distintos. Hoja de ruta, vamos.
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