Fue un bañista el que avisó a las autoridades y, tras activarse el protocolo de actuación de la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana, el equipo de rescate de la Fundación Oceanogràfic se desplazó inmediatamente al lugar para socorrer al animal, que se encontraba muy cerca de la costa, nadando a tan sólo 30 centímetros de profundidad.
Al llegar a la playa, y gracias a la ayuda de los efectivos de la Policía Local, Guardia costera y del Servicio de Socorrismo y Salvamento de Benidorm, se inmovilizó al ejemplar de manera adecuada con material de manejo para tiburones y se trasladaron a alta mar, lejos de la costa, con ayuda de una de las embarcaciones cedidas por el Club Náutico de Benidorm.
Los veterinarios de la Fundación Oceanogràfic examinaron al animal y, tras comprobar que no presentaba ninguna herida visible y su estado de salud era bueno, le realizaron o un análisis de sangre para, posteriormente, reintroducirlo con cuidado en mar abierto.
Los resultados que arrojen los análisis ayudarán a conocer la posible causa de su acercamiento a la costa, que, entre otras, puede deberse a un comportamiento reproductor de la especie.
Como comenta José Luis Crespo, responsable de Conservación de la Fundación Oceanogràfic: “Cuando una especie pelágica se acerca tanto a las costas suele ser porque presenta algún tipo de enfermedad o está herida, por eso es fundamental evaluar su estado general y decidir la mejor opción en base a los hallazgos”.
“Es vital seguir aprendiendo de otras especies -ha recalcado Crespo- porque hay mucho que desconocemos”.