Lo que durante décadas fue exclusivamente un espacio para ferias y congresos se ha convertido en un recurso estratégico para el sector audiovisual. Feria Valencia se ha consolidado en los últimos años como uno de los enclaves más utilizados para rodajes en la ciudad, tanto de ficción como de publicidad.
Productoras de cine, televisión y publicidad encuentran en sus pabellones una solución que combina espacio, control y flexibilidad. La posibilidad de rodar en interiores de grandes dimensiones, sin interferencias externas y con todos los equipos concentrados en un mismo punto, ha situado al recinto en el radar de proyectos cada vez más diversos.
Esta transformación ha permitido acoger desde largometrajes y series hasta campañas de marcas internacionales, atraídas por unas condiciones de trabajo que reducen tiempos y riesgos de producción. La ausencia de tráfico, la facilidad para garantizar la confidencialidad y la rapidez en la gestión de permisos resultan determinantes en un sector donde cada jornada de rodaje cuenta.
Más allá de la comodidad operativa, Feria Valencia ofrece un valor añadido poco habitual: la capacidad de adaptar sus espacios a múltiples escenarios sin necesidad de desplazamientos. Esta versatilidad ha reforzado su papel dentro del ecosistema audiovisual valenciano, en coordinación con la Valencia Film Office, que actúa como enlace entre las productoras y la ciudad. El crecimiento de este tipo de rodajes se enmarca en un momento de especial dinamismo para el audiovisual en València, que solo este año ha atraído decenas de producciones con un impacto económico superior a los diez millones de euros. Un contexto en el que Feria Valencia emerge como un actor silencioso pero decisivo en la consolidación de la ciudad como destino de rodajes a escala nacional e internacional.