El sector agrario valenciano y del conjunto de España prepara nuevas movilizaciones y intensifica su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), que consideran una amenaza para la agricultura local y europea. Desde finales de diciembre, las protestas se han multiplicado en diversas zonas del país: tractoradas en Valencia recorrieron el centro de la ciudad denunciando la “pérdida de soberanía alimentaria” y el riesgo de competencia desleal con productos importados más baratos y menos regulados.
Movilizaciones en toda España y Europa
La preocupación no es solo regional. En ciudades como Lugo, centenares de agricultores han tomado las calles con sus tractores para exigir controles sanitarios más estrictos y alertar de las consecuencias del tratado para el futuro del campo europeo. Además, alrededor de 100 agricultores se manifestaron en Tarragona, recorriendo la Rambla Nova y reclamando al Gobierno que rechace el pacto si no se garantiza reciprocidad y calidad en las importaciones. En Cataluña, las protestas se intensificaron con bloqueos de carreteras clave como la AP-7 y la C-16, aunque algunas movilizaciones se han levantado después de reuniones con autoridades regionales que prometieron un grupo de trabajo para mitigar el impacto del acuerdo.
Las protestas reflejan un clima de rechazo similar en otros países europeos. Agricultores en Francia han llevado sus reclamaciones hasta París con decenas de tractores, argumentando que el acuerdo pondría en peligro la agricultura local y los estándares de producción europeos. Asimismo, agricultores en otros estados de la UE han protagonizado bloqueos de carreteras y manifestaciones para exigir que el Parlamento Europeo rechace o modifique el pacto, que fue respaldado recientemente por la mayoría de los Estados miembros de la UE.
Calendario de protestas
Los colectivos agrarios valencianos están organizando una serie de movilizaciones con fechas y lugares por definir en las próximas semanas, incluyendo tractoradas y concentraciones frente a sedes institucionales, con el objetivo de presionar a las autoridades españolas y europeas para que reconsideren el tratado o introduzcan salvaguardias reales para el sector. Las organizaciones convocantes advierten de que las protestas continuarán mientras no haya garantías claras de que la calidad y el origen de los productos importados estén alineados con los estándares europeos y que los agricultores no queden expuestos a una competencia insostenible