La situación en torno a José Ángel González, ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, se complica aún más tras la aparición de una segunda mujer que asegura haber sido víctima de presuntos abusos sexuales por parte del alto mando policial. El abogado Jorge Piedrafita, representante de la primera denunciante, confirmó que otra mujer se ha puesto en contacto con su asociación Adive (Asociación Defensa Integral Víctimas Especializada) para relatar hechos similares. Según medios como El Mundo, la agente habría comenzado su comunicación con la frase: "Hola, yo también soy una víctima del DAO".
Piedrafita había adelantado previamente que otras mujeres se acercaban a su organización por conductas inapropiadas cometidas por miembros de la cúpula policial. Sin embargo, en esta ocasión se trataría de la segunda agente que apunta directamente al exDAO.
Fuentes internas aseguran que la conducta de González con mujeres del Cuerpo nunca pasó desapercibida, ni antes ni después de su nombramiento como DAO. Según responsables policiales, durante los siete años en que ocupó el cargo, determinadas actitudes inapropiadas se habrían intensificado, convirtiéndose en un “secreto a voces” entre compañeros y mandos.
Diversos testimonios describen comportamientos que se consideran indecorosos o bochornosos para un alto mando policial, y la frase “A Jota le costaba subirse la bragueta” se habría popularizado en distintos destinos como una forma de resumir su reputación interna.
La portavoz del sindicato Jupol afirmó este lunes que la cúpula policial y la junta de gobierno del Cuerpo Nacional de Policía “tienen que estar temblando por si hay más gente que pudiera hablar”. La sindicalista añadió que, justo antes de que estallara el caso, llegaban informes internos sobre las actitudes del exDAO que eran consideradas indecorosas y bochornosas.
Según la misma fuente, José Ángel González sigue siendo una figura con gran influencia dentro de la Policía Nacional debido a su historial de responsabilidad sobre la cúpula, lo que aumenta la presión y el escrutinio sobre los altos mandos del cuerpo.