Caos circulatorio en uno de los principales accesos a Valencia después de que unas obras nocturnas dependientes del Ministerio de Transportes no concluyeran a la hora prevista, fijada en las seis de la mañana, provocando retenciones kilométricas en plena hora punta.
A primera hora del día, miles de conductores quedaron atrapados en largas colas que superaron varios kilómetros, afectando gravemente a la entrada sur de la ciudad y a vías secundarias cercanas. Los trabajos, que requerían cortes parciales de la calzada, se prolongaron más allá del horario establecido, manteniendo carriles cerrados cuando el tráfico ya era intenso.
La situación ha generado críticas por la planificación y ejecución de las obras, al no haberse garantizado la reapertura completa de la vía antes del inicio de la jornada laboral. La falta de previsión derivó en desvíos, congestión generalizada y un importante impacto en la movilidad diaria de miles de valencianos.