El ronquido es un problema de salud muy común y a menudo subestimado, afectando a gran parte de la población. Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) su prevalencia afecta al 49% de los hombres y al 25% de las mujeres de mediana edad en España. La causa principal suele encontrarse en el aumento del tamaño de la úvula y la caída del paladar blando, factores íntimamente relacionados con la anatomía orofaríngea de cada persona, así como con la genética y el sobrepeso.
“El ronquido no es solo un sonido molesto. Para muchas personas es un síntoma de que su respiración mientras duerme no es eficaz y puede conllevar riesgos importantes para la salud”, explica la doctora Susana Soler, neurofisióloga de Vithas Valencia 9 de Octubre y responsable de la Unidad del Sueño.
La apnea del sueño y el riesgo cardiovascular
“La apnea del sueño supone un esfuerzo respiratorio extremo”, señala la doctora Soler. “Es como si la persona permaneciera hasta tres minutos sin respirar, tomara aire unos segundos y repitiera este ciclo durante toda la noche”. Este trastorno aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, somnolencia diurna severa y disminución de la calidad de vida.
Por otra parte, el ronquido altera la arquitectura normal del sueño e impide su efecto reparador. “Los pacientes que roncan profundamente suelen despertarse cansados, aunque hayan dormido suficientes horas”, apunta la profesional quien subraya que “además respirar mal mientras se duerme puede aumentar las cifras de presión arterial. Cuando existe hipertensión, colesterol elevado o hábito tabáquico, el riesgo cardiovascular se multiplica”.
Rendimiento cognitivo
La falta de oxigenación adecuada durante la noche afecta directamente al rendimiento cognitivo. Según la doctora Soler, “muchos pacientes refieren fallos de memoria, dificultades para concentrarse y sensación de niebla mental”. Además del impacto en la salud, el ronquido deteriora la convivencia. “Dormir al lado de una persona que ronca intensamente puede impedir el descanso de la pareja y generar estrés en el hogar”, explica la neurofisióloga.
Tratamiento del ronquido
El manejo de la roncopatía crónica requiere la participación de distintos especialistas. La doctora Susana Soler indica la importancia de que el tratamiento sea multidisciplinar junto a las especialidades de otorrinolaringología, neumología y cirugía maxilofacial. Desde la Unidad del Sueño pautan estudios diagnósticos clave como la polisomnografía, que cuantifica la intensidad del ronquido y detecta si existen apneas asociadas.
“Con esta información, -señala la profesional-, el equipo determina el tratamiento más adecuado, que puede incluir dispositivos respiratorios tipo CPAP, tratamientos con láser incluso cirugía”. Actualmente, uno de los tratamientos más eficaces es el láser para la roncopatía, que permite reducir el tamaño de la úvula y tensar el paladar sin necesidad de cirugía tradicional.
“El láser induce la generación de nuevo colágeno, lo que endurece los tejidos orofaríngeos y evita la vibración que produce el ronquido”, destaca la doctora Soler. Se trata de un procedimiento ambulatorio, realizado en sesiones de 15 a 20 minutos, que va despejando progresivamente las vías respiratorias. “Muchos pacientes notan mejoras desde la primera sesión. Es un tratamiento cómodo, seguro y que ha supuesto un antes y un después en el abordaje del ronquido”, concluye la especialista.