La Guardia Civil mantiene abierta la investigación sobre el presunto caso de violencia machista ocurrido en la localidad de Dolores, en la provincia de Alicante, donde un agente habría presuntamente asesinado a su esposa y a su hijo antes de quitarse la vida en el interior de una vivienda situada en el cuartel.
Los hechos están siendo analizados por los investigadores, que trabajan a la espera de los resultados de las autopsias previstas para este lunes, un paso clave para confirmar de manera oficial la secuencia de lo ocurrido y las circunstancias exactas de las muertes.
Según las primeras hipótesis de la investigación, el agente, de 55 años y destinado en el puesto desde hace décadas, habría utilizado su arma reglamentaria en distintos puntos de la vivienda familiar. Las víctimas serían su esposa, de 51 años, y su hijo en común, de 24.
El análisis forense deberá esclarecer con precisión las causas de la muerte de cada uno de los implicados y confirmar la línea principal que manejan los investigadores en este suceso, que ha conmocionado a la comunidad local.