La pesadilla empieza a remitir en La Vall d'Uixó, aunque las cicatrices en el paisaje y en la economía local tardarán en borrarse. Tras jornadas de intensa angustia y el trabajo incansable de los servicios de emergencia y bomberos forestales de la Generalitat Valenciana y la UME, el perímetro del incendio se encuentra sin llama activa, permitiendo el regreso paulatino de los 6.000 vecinos desalojados a sus domicilios.
Prudencia y medidas sanitarias en Ávila Bella A pesar de la evolución favorable, la prudencia sigue siendo la máxima prioritaria. Las autoridades mantienen el confinamiento preventivo en el municipio de Ávila Bella hasta las 23:59 horas de esta noche, debido a la persistencia de humo y partículas en el aire.
Asimismo, la alcaldesa de La Vall d'Uixó, Ana Carratalá, ha coordinado el reparto de agua embotellada (agua de Benassal) para el consumo humano, ya que el suministro de red municipal requerirá de un plazo de 72 horas para los análisis sanitarios pertinentes que garanticen su total salubridad. Las pérdidas materiales en zonas residenciales se han contenido gracias a la rápida evacuación, concentrándose los daños en infraestructuras deportivas —como las pistas de pádel del club local—, centros educativos y cubiertas aisladas.
El grito de auxilio del sector primario: "El monte debe limpiarse" Más allá del alivio por el regreso de las familias a sus casas, el balance en el sector agrario es desolador. Campos, invernaderos y granjas de la provincia de Castellón han sido devorados por las llamas, afectando gravemente a cultivos vitales para nuestra economía como naranjos, aguacates, nísperos, olivos y almendros.
Desde AVA-Asaja han alzado la voz para exigir un cambio radical en las políticas agrarias y de prevención forestal. La asociación denuncia que el abandono del medio rural y el exceso de restricciones ecologistas impiden una gestión eficaz del territorio. Su reclamo es claro: suprimir las trabas administrativas al acceso del ganado a los montes, permitiendo que la ganadería tradicional ejerza su función histórica de limpieza y cortafuegos natural, además de la aprobación inmediata de ayudas directas para garantizar la viabilidad de las explotaciones afectadas.