La situación mejora significativamente en el incendio forestal que ha mantenido en vilo a las comarcas del Alto Palancia y el Camp de Túria. El fuego, que ha afectado a unas 630 hectáreas entre los términos municipales de Segorbe y Gátova, permanece estabilizado, con un perímetro acotado de 18 kilómetros.
Aunque todavía no se puede dar por controlado, el incansable trabajo de los equipos de extinción y emergencias sobre el terreno está dando sus frutos. Las labores se centran ahora en refrescar la zona y evitar cualquier tipo de reproducción, avanzando con paso firme hacia su control definitivo y protegiendo uno de los enclaves forestales de mayor valor medioambiental de la Comunitat Valenciana.
El regreso a casa: prioridad absoluta La mejor noticia de la jornada se vive en Gátova. La situación ha vuelto prácticamente a la normalidad y los cerca de mil vecinos que tuvieron que ser desalojados de forma preventiva ya han podido regresar a sus viviendas, garantizando así la tranquilidad y la seguridad de las familias afectadas. Desde la tarde de ayer, el confinamiento del municipio ha sido levantado.
En cuanto a la movilidad y las infraestructuras:
Tráfico restablecido: La carretera CV-25 ha sido reabierta entre Olocau y Altura.
Precaución en la sierra: Las pistas forestales y senderos de la zona permanecen cerrados por motivos de seguridad.
El incendio deja atrás sus horas más críticas. No obstante, las autoridades mantienen un dispositivo de vigilancia extrema. Las altas temperaturas y las condiciones meteorológicas adversas propias de estas fechas exigen no bajar la guardia para salvaguardar nuestra tierra y a quienes la habitan.