Pese a que el juez dicto ayer un auto de secreto sumarial, a pocas horas del accidente se filtraban los audios entre el controlador ferroviario de Atocha y los maquinistas del Iryo detenido y del Ave que circulaba detrás.
Habla el conductor del AVE. Son las 8:31 de la mañana cuando avisa al centro de control de Adif en Atocha de una pérdida de transmisión derivada de una avería en el sistema de seguridad LZB.
Cinco minutos después llega la polémica autorización. Desde el control le dan la orden de que reanude la marcha sin tener en cuenta que unos kilómetros más adelante estaba parado otro tren.
Sin el sistema LZB funcionando, el protocolo establece que de reanudar la marcha el tren tiene que circular con una limitación de 40 kilómetros por hora y pendiente de las señalizaciones. La velocidad que llegó a alcanzar el tren antes del impacto era mucho mayor.
La otra llamada filtrada es la de la maquinista del Iryo. Avisa de la avería del sistema de seguridad y de que el convoy está parado. La connductora recibe la misma orden, de reanudar “la marcha normal”, pero 7 minutos después llama para decir que sigue detenida porque no puede reiniciar el tren.
Serán las investigaciones aclaren las causas y determinen las responsabilidades del siniestro pero lo que evidencian estos audios es que detrás de un posible error humano hubo previamente un error de sistema.