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Un error de comunicación entre juzgados permitió que el parricida mantuviera la custodia compartida del menor

  • Redacción
  • Publicado: 04/04/2022
  • Actualizado: 04/04/2022 · 17:11

Un error al no comunicar la sentencia por malos traros que retiraba la custodia del menor a su padre provoco que el presunto parricida de Sueca mantuviera la custodia compartida del pequeño.

Un error al no comunicar la sentencia por malos traros que retiraba la custodia del menor a su padre provoco que el presunto parricida de Sueca mantuviera la custodia compartida del pequeño. Así lo ha confirmado hoy el Tribunal Superior de justicia de la Comunidad Valenciana. Según afirma el TSJCV,  los padres del menor asesinado presentaron en julio de 2021 una demanda de divorcio de mutuo acuerdo en la que se establecía la custodia compartida de ambos progenitores. Un mes después la madre presentaba una denuncia por malos tratos que se zanjaba con una sentencia que condenaba al padre, se decretaba una orden de alejamiento y se concedía a la madre la custodia y patria potestad del menor, suspendiendo el régimen de visitas. Pasado otro mes, en septiembre, los padres tuvieron que ratificar el divorcio. Fue en ese momento cuando se produjo el error al no comunicarse al juzgado la existencia de la condena por malos tratos y la retirada de la custodia, por lo que se volvió a poner en vigor el régimen comparido.  Un error que hizo que el progenitor volviera a tener ese régimen de visitas. La propia delegada del Gobierno contra la violencia de género, Victoria Rosell, en declaraciones a RNE, ha achacado lo sucedido a "defectos de coordinación entre juzgados". Rosell, ha señalado que estos casos no deberían pasar nunca y ha lamentado que "no se ha hecho el esfuerzo de revisar los regímenes de visita" de los padres maltratadores.
El crimen
Los hechos se producían en la tarde de ayer en la localidad valenciana de Sueca cuando un hombre de 48 años acababa con la vida de su hijo de 11 de varias puñaladas. El hombre tenía una denuncia por maltratos y una orden de alejamiento. El crimen se investiga como un presunto caso de violencia vicaria. Eran la propia madre y la abuela del pequeño las que descubrían el suceso. La primera acudía a casa del padre a buscar al niño. Tenía que regresar a casa después de pasar el fin de semana de su cumpleaños con su progenitor y no tenía noticias de él. Al llegar al domicilio golpeaba a la puerta sin conseguir respuesta. La abuela se sumaba también a la llamada, sin ningún resultado, por lo que daban aviso a la Guardia Civil. Al llegar los agentes descubrían en el interior del domicilio el cuerpo sin vida del niño. Su padre era detenido y trasladado al cuartel, donde ha pasado la noche. El hombre era conocido entre los vecinos, que afirman, padece una adicción al alcohol. La madre y la abuela del niño tuvieron que ser atendidas por los sanitarios por sendos ataques de ansiedad después de descubrir lo sucedido. Los ayuntamientos de Sueca y Cullera, localidad donde reside la madre del menor, han condenado los hechos y han declarado dos días de luto oficial. El pequeño se ha convertido en la primera víctima de violencia vicaria de España en este año. Según datos de la Delegación del Gobierno, en 2021 siete menores murieron por este tipo de violencia machista en España.
Reacción ante el suceso
Sobre este suceso y la actuación de los agentes de la Guardia Civil que han participado en él ha hablado hoy el  General Jefe de la Benemérita en la Comunidad Valenciana, Arturo Prieto, durante la entrevista que le ha realizado el Jefe de Informativos de la casa, Vicente Climent en el programa ‘Un café en la 8’, que se emite a las 19:00. El general ha destacado el impacto que provoca el suceso a la primera patrulla que llega al lugar del crimen y tiene que hacer frente a esta situación. “Les aseguro que la pareja de la Guardia Civil que interviene en primera instancia se acordará de ese momento toda su vida.” Prieto ha recordado que él mismo vivió una situación análoga durante su servicio en el País Vasco en los llamados "años de plomo", a finales de los 80 cuando tuvo que participar en el levantamiento del cadáver de un menor.
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