Caixa Popular no solo mueve dinero: lo devuelve al territorio en forma de redes que sostienen barrios, asociaciones y vidas cotidianas en la Comunitat Valenciana. En 2025, esa idea se ha traducido en 3,4 millones de euros destinados a más de 2.000 proyectos sociales que, lejos de las cifras, se convierten en ayuda real allí donde más falta hace.
Detrás de la cifra hay una idea clara: que la banca no solo dé beneficios, sino que devuelva parte de ellos al territorio donde opera. Este año, esa devolución se ha traducido en apoyo a comedores sociales, programas de empleo, asociaciones vecinales y proyectos culturales en pueblos y ciudades valencianas.
Uno de los focos más importantes ha sido la emergencia provocada por la DANA, que dejó daños en varios municipios y obligó a activar ayudas urgentes. En ese contexto, Caixa Popular ha trabajado junto a Cruz Roja Española, Cáritas Española y la Fundació Horta Sud para canalizar apoyo directo a familias afectadas, reactivar pequeños negocios y recuperar espacios comunitarios como el centro cívico de Benetússer, pensado como punto de encuentro tras la crisis.
Mientras tanto, la entidad ha mantenido su red habitual de colaboración con organizaciones como la Valencia Basket Club, la Fundació de Pilota Valenciana, la Fundación Novaterra o la Universitat de València, apoyando desde integración laboral hasta deporte y cultura.
El año deja también otra cifra clave: 42 millones de euros de beneficio neto, que refuerzan la solidez de la cooperativa y su modelo de banca, donde una parte del crecimiento vuelve directamente a la sociedad en forma de proyectos sociales.
Con estos resultados, Caixa Popular cierra 2025 consolidando un modelo que intenta diferenciarse del de la banca tradicional: crecer, sí, pero con impacto directo en el entorno.